DESTIEMPO
-----LOS relojes no se percataron
todos seguían con sus soles sus cuerdas
sus pesos sus ruedecillas y sus pilas convencidos
tal vez a alguno le extrañó que no llegara
pero como para ellos esa hora
en nada difería de otras horas
siguieron desgranando su maíz soltando sus granos
tontamente sus pasitos de ratón interminable
y sus campanas presuntuosas
como si no pasara nada
y la verdad no podía ser más exacta
es que no pasaba nada Nada
como caballo que se queda sin jinete
pero sigue corriendo sin saberlo
estaban descabalgados, ridículos,
marcando lo que no tenía marca posible
midiendo la inmesura la desmesura
la eternidad en suma de un segundo
el tiempo se hacía el desentendido
sin hacerles ni siquiera un guiño
y los relojes
de arena de sol de sal de piedra de rayitos mediaslunas
solnacientes seguían desconcertados anacrónicos
en aquel mismo minuto y los siguientes
creyendo que avanzaban
mas aquella hora jamás nunca llegaba
era una hora terca rehusaba salir del corral
amagaba y no embestía
jamás llamaba por teléfono
y no cumplió una cita hasta su muerte
a la cual por cierto llegó tarde
envejecida cansada y fuera de lugar
pero no acaba ahí lo malo del asunto
aquella era la hora de mi vida
la irrepetible la de por fin la lotería
y yo no veía la hora en que llegara
esa maldita hora
que tenía el secreto de mi felicidad y fortuna
y a todas partes iba preguntando
¿qué hora es? ¿llegó la hora?
y la llamaba ahora ahorita
mucho tiempo después llegué a saberlo
cuando ya no tenía importancia alguna
alguien olvidó pintar de verde
la pobre hora que quedó en el limbo
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